¿De que sirvió que yo llorara por usted?, ¿Que yo pensara en usted por ahí y por aquí?, ¿De que sirvió todo? Usted, querido mio, ¿No lloro por mi? ¿No me pensó un segundo de su día, un instante de su vida? No verdad, no pensó. Pues yo si, no me arrepiento, de nada. Hoy duele, duele, las heridas son profundas. Yo lo he sabido superar, pero jamas lo olvidare... Espero que usted a mi, no me olvide.
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